EL PASO, TX.- Un manto púrpura cubre la frontera luego de las recientes lluvias.
Al comenzar a florecer, los cenizos, cuyo nombre científico es Leucophyllum frutescens, regalan un paisaje deslumbrante para los habitantes de ambos lados.

Sobre camellones y rotondas, como en Hueco Valley, entre el bulevar Edgemere y Jason Crandall, en el Este de El Paso, dichos arbustos dan otro color al desierto.
Automovilistas y personas que realizan actividades deportivas al aire libre coincidieron en que circular o caminar en medio de los cenizos, los anima a empezar mejor el dia.
«Son una belleza cada vez que llueve», comentó una persona que realizaba una caminata cerca de Oasis Park, donde también sobresalen los ejemplares.
El cenizo, originario del norte de México y suroeste de Estados Unidos, es considerado un barómetro natural y sus flores suelen ser de color morado, violeta o lila.